Evidencia clínica
Los estudios clínicos demuestran que los efectos de la neuroestimulación TENS comienzan a ser perceptibles a partir de las 6 semanas de tratamiento, aunque el tiempo de respuesta puede variar según cada persona.
Tras 3 meses de uso continuo, los beneficios se consolidan, logrando una reducción significativa de los síntomas de urgencia urinaria y mejorando la calidad de vida de los pacientes.
Durante este período, algunos usuarios experimentan mejoras tempranas, mientras que otros notan un progreso gradual. Lo importante es seguir el tratamiento recomendado para obtener los mejores resultados a largo plazo.






